Después de haber leído tan buenas críticas sobre la forma de escribir de Michela Murgia en “La Acabadora”, tanto de los que en sus páginas ven una clara referencia a la eutanasia como para los que en ellas se sumergen en un mundo gótico y costumbrista relatado de una forma delicada y elegante; tengo que decir que no he sido capaz de sentirme atrapado por su novela, no le he encontrado esa sensibilidad que todo el mundo comenta, que queréis que os diga, estará muy bien escrita y con un estilo muy depurado, pero en determinados momentos, me ha pasado como con un tema de 10 minutos, acabo apretando el FFWD.
Y como lo mío tampoco son las críticas de libros, subrayo las leídas hasta ahora sobre Frédéric Beigbeder y su “Socorro, perdón”; es verdad que se gusta mucho escribiendo, pero su ácido protagonista no tiene desperdicio en el mundo extremo que describe; en esta ocasión personalmente me lo he pasado muy bien con su decadencia humana en una sociedad rusa de lujo, modelos y prostitutas. Me ha gustado.

